El municipio de Piélagos ha celebrado su trigésima tercera jornada de hermandad, donde se ha rendido homenaje a sus vecinos mayores, considerados como la "memoria viva" de sus 12 pueblos. El alcalde, Carlos Caramés, destacó que cada uno de ellos representa "experiencia, ejemplo y parte de nuestra identidad".
El evento tuvo lugar en Vioño, con la presencia de la concejala de Cultura, Carmen Bedoya; la presidenta de la Junta Vecinal de la localidad, Inmaculada Araunabeña; y la presidenta de Cantabria, Mª José Sáenz de Buruaga. La jornada comenzó con una misa en la Iglesia Parroquial de San Vicente, seguida de una comida en el polideportivo municipal, elaborada por el cocinero local Mariano Salamanca.
Salamanca, con más de 40 años de experiencia, preparó un menú que incluyó cocido montañés, jamón de cerdo asado y un postre de queso de El Bardal de Zurita y membrillo. Para atender a 650 personas, utilizó 73 kilos de alubias, 150 morcillas, 40 kilos de tocino, 80 kilos de costilla y 70 kilos de chorizo, además de 170 kilos de jamón de cerdo.
Durante su intervención, Caramés recordó a los asistentes que esta jornada es una forma de reconocer la importancia de los mayores en la comunidad, afirmando que "una sociedad que respeta a sus mayores es una sociedad que sabe de dónde viene y puede decidir mejor hacia dónde quiere avanzar". También resaltó que los mayores aún tienen mucho que aportar, mencionando su participación activa en la vida del municipio.
El alcalde recordó que hace más de tres décadas el Ayuntamiento de Piélagos inició esta tradición para homenajear a una generación que enfrentó tiempos difíciles y trabajó arduamente para el bienestar de sus familias. "Detrás de cada familia y de cada pueblo existen muchas historias de sacrificio, generosidad y superación que resulta valioso no olvidar", concluyó Caramés.