El pleno municipal de Sant Cugat del Vallès ha nombrado, en sesión extraordinaria, a Octavi Galceran hijo predilecto de la ciudad a título póstumo. Esta decisión se tomó por unanimidad en la reunión celebrada este lunes.
Galceran, quien falleció el 29 de agosto de 2025 a los 101 años, llegó a Sant Cugat en 1930, estableciendo un vínculo que se extendió durante más de nueve décadas. A lo largo de su vida, se convirtió en una figura clave en los ámbitos cultural, asociativo y patrimonial, participando en numerosas iniciativas que han contribuido a la identidad colectiva de la ciudad.
El alcalde, Josep Maria Vallès, destacó: “Hoy Sant Cugat reconoce a Octavi Galceran como hijo predilecto de la ciudad, a título póstumo, por su trayectoria vital, cultural y asociativa, y por su extraordinaria contribución a preservar nuestra memoria histórica. Y lo hacemos con orgullo, gratitud y también con emoción. Octavi no solo vivió más de un siglo de historia, tuvo el acierto y la sensibilidad de dejar testimonio”.
Uno de los legados más significativos de Galceran es su contribución a la documentación gráfica de Sant Cugat. Durante décadas, retrató la ciudad y su gente, dejando un valioso legado fotográfico que se ha convertido en una fuente documental esencial para entender la evolución del municipio a lo largo del siglo XX.
Además, su aportación al patrimonio cultural incluye la realización de películas en formato de 8 mm durante los años sesenta y setenta, que ofrecen un testimonio visual único de la vida cotidiana y las tradiciones de la época.
En 1944, Galceran fue uno de los fundadores del Club Muntanyenc Sant Cugat, una entidad que ha sido fundamental en el ámbito social, deportivo y cultural del municipio. Su trayectoria fue reconocida en vida, recibiendo la Medalla de la Longevitat por parte del Ayuntamiento con motivo de su centenario, así como otros homenajes que evidencian el cariño y respeto que despertaba entre la ciudadanía.