En un acto celebrado en la universidad San Pablo CEU de Madrid, el vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del Partido Popular, Alberto Nadal, ha denunciado que los recientes problemas que enfrenta España, como los trágicos accidentes ferroviarios, el apagón total y la crisis de vivienda, son el resultado de una falta de inversión y de la priorización del poder por parte del Gobierno de Pedro Sánchez.
Nadal ha afirmado que el Ejecutivo actual utiliza los recursos públicos “exclusivamente para caer simpático” y ha criticado su enfoque en mantenerse en el poder en lugar de realizar las inversiones necesarias para modernizar el país. “Su único objetivo es mantenerse en el poder en una inestabilidad parlamentaria continua, con coaliciones imposibles y no invertir nada en el futuro”, ha añadido.
El vicesecretario del PP ha subrayado que, a pesar de que el Gobierno ha recibido una mayor recaudación de impuestos y ha emitido más deuda pública que ningún otro, España se encuentra en una situación crítica, ocupando el penúltimo lugar en Europa en inversión pública. “Hay que priorizar el gasto público y la bajada de impuestos, especialmente a los que emprenden y se esfuerzan”, ha reclamado.
Nadal ha argumentado que la falta de inversión afecta directamente a la productividad y, por ende, a los salarios. “Al no aumentar la productividad, no aumentan los salarios”, ha explicado, añadiendo que la carga fiscal se utiliza para “comprar votos de forma continuada”.
Asimismo, ha censurado al Gobierno por “robar el futuro” a los jóvenes al no crear las condiciones necesarias para invertir y desarrollar políticas adecuadas en el ámbito energético y tecnológico. En cuanto a la crisis de vivienda, ha señalado que en España se construyen entre 100.000 y 130.000 viviendas al año, a pesar de un déficit de casi un millón de casas. Critica el intervencionismo del Gobierno en el mercado de alquiler, afirmando que “si hay más gente que quiere vivienda que el número de casas que hay, alguien se queda sin acceso a ella”.
Nadal ha destacado que los obstáculos regulatorios y la burocracia dificultan la construcción de nuevas viviendas, lo que provoca que, desde la aprobación de un plan urbanístico hasta la entrega de una casa, transcurran entre diez y catorce años. También ha acusado al Ejecutivo de generar inseguridad para los propietarios y de desincentivar la oferta de viviendas en alquiler.
Finalmente, ha instado a España a aprovechar la revolución de la inteligencia artificial para convertirse en una economía más productiva y competitiva, criticando los mensajes del Gobierno contra los centros de datos y las grandes empresas tecnológicas. “Nuestra educación tiene que ser mejor, mucho más práctica, se tienen que incorporar las nuevas tecnologías y recuperar la formación profesional que está hundida”, ha concluido.