La vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, ha presidido la reunión del Observatorio Asturiano de Violencia sobre las Mujeres, donde se han discutido los resultados de dos grupos de trabajo sobre violencia de género en el medio rural y la prevención desde los servicios sociales y el sistema sanitario.
Desde julio, tras una experiencia piloto en Langreo-La Felguera, se ha implementado un sistema de cribados en toda la red de atención primaria. Esta herramienta permite identificar situaciones de violencia machista en consultas sanitarias, donde muchas mujeres acuden sin haber denunciado previamente. Hasta mediados de septiembre, se han realizado 923 cribados, activando el protocolo de actuación en 45 casos.
El Servicio de Salud del Principado (Sespa) ha desarrollado registros específicos para estos cribados, que se han integrado en los protocolos de la historia clínica de atención primaria. Llamedo ha subrayado la importancia de que los profesionales sanitarios estén equipados para reconocer señales de violencia que pueden permanecer ocultas.
Además, se ha anunciado un programa de formación especializado en violencia de género para profesionales de servicios sociales, que comenzará en el primer trimestre de 2027, en colaboración con la Federación Asturiana de Concejos (FACC). Este programa abordará el maltrato machista, el proceso que atraviesan las víctimas y los recursos disponibles.
Llamedo ha enfatizado el papel crucial de los servicios sociales en la identificación y atención a las víctimas, especialmente en áreas rurales, donde el acceso a recursos puede ser limitado. También se prevé la realización de una Encuesta Asturiana sobre Igualdad y Violencias Machistas y una campaña de sensibilización dirigida a mujeres mayores de 65 años, enfocándose en aquellas que viven en el medio rural.