El entrenador del Cajasiete Gran Canaria, Bruno Savignani, ha declarado que las derrotas ante Movistar Estudiantes (102-80) y HLA Alicante (84-74) han sido una oportunidad para «poner los pies en el suelo» y aprender a gestionar la frustración. Estas afirmaciones fueron realizadas durante un desayuno informativo organizado por el club.
Savignani enfatizó que esta temporada es «una maratón» que exige mejorar constantemente y trabajar para mantener la fortaleza mental durante los 40 minutos de juego. Reconoció que la frustración ofensiva, derivada de malas decisiones y fallos en canastas abiertas, ha afectado al rendimiento del equipo, restando confianza y, en consecuencia, impactando en la defensa.
El técnico brasileño describió la última derrota como un momento en el que el equipo se sintió «enfadado» y con el deseo de mejorar. Savignani subrayó la necesidad de una reflexión tanto individual como colectiva para seguir adelante en el objetivo de regresar a la Liga Endesa.
En cuanto a los dos partidos disputados en el Movistar Arena, el entrenador destacó la diferencia entre una primera parte «muy buena» y una segunda en la que el equipo tomó decisiones erróneas y fue superado físicamente por el Estudiantes. «Cuando te enfrentas a un equipo en buena forma, te desconectas defensivamente y eso te hace daño», explicó.
De cara al próximo encuentro contra el Inveready Gipuzkoa Basket, programado para este sábado a las 19:00 hora canaria, Savignani advirtió que se enfrentarán a un rival «muy disciplinado» que buscará imponer su juego interior. Además, recordó que la Primera FEB permite un tipo de contacto que no es habitual en la Liga Endesa, lo que requiere que jugadores como Fran Guerra, Carlos Alocén o Pierre Pelos se adapten a este estilo de juego.
«Tenemos que tener paciencia», concluyó Savignani, reafirmando su compromiso con el desarrollo del equipo.