Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, han expresado su valoración sobre la propuesta de aumento del salario mínimo interprofesional (SMI) para 2027, que fue presentada por el Ministerio de Trabajo y Economía Social. Este proyecto establece un incremento del 5,3 %, lo que elevaría el SMI a 1.286 euros mensuales en catorce pagas, es decir, 42,87 euros diarios, y una cuantía anual de 18.004 euros, lo que representa 910 euros más que en 2026.
Este aumento continúa la política salarial del Gobierno en los últimos años y se traduce en un incremento acumulado cercano al 75 % desde 2018, cuando el SMI era de 735,90 euros. CCOO y UGT subrayan que este avance ha ido de la mano con la creación de empleo y ha sido clave para reducir la pobreza laboral y la brecha salarial de género, afectando principalmente a mujeres, jóvenes y trabajadores de sectores más vulnerables.
Ambas organizaciones destacan que el proyecto mantiene el objetivo de que el SMI alcance el 60 % del salario medio, conforme a lo estipulado por la Comisión Asesora para el Análisis del SMI y el Comité Europeo de Derechos Sociales. Además, se incorporan garantías específicas para los trabajadores temporales y para el personal del hogar.
Sin embargo, CCOO y UGT exigen que se modifique la Ley del IRPF para asegurar que la subida del SMI llegue íntegra a los trabajadores. Consideran inaceptable que cada año se dependa de soluciones temporales y que una parte del incremento se pierda por la vía fiscal. Piden que se establezca una normativa estable que evite tipos de tributación excesivos para quienes perciben el salario mínimo y aquellos con salarios cercanos.
Asimismo, los sindicatos reclaman al Gobierno el cumplimiento de los compromisos pactados en el acuerdo del SMI firmado el 29 de enero y la aprobación de la norma sobre compensación y absorción. El proyecto actual mantiene la regla que permite a las empresas absorber la subida del SMI mediante complementos que no se consideran parte del salario mínimo, lo que afecta a miles de trabajadores.
CCOO y UGT también demandan la aprobación del real decreto de registro de jornada, que es esencial para combatir las horas extraordinarias no pagadas y el fraude en la contratación a tiempo parcial. Para los sindicatos, es fundamental que estos compromisos se cumplan junto con la aprobación del real decreto del SMI para 2027, que entrará en vigor el 1 de enero.
En resumen, aunque la subida del SMI es necesaria, CCOO y UGT insisten en que es igualmente crucial garantizar que esta se refleje netamente en los salarios, sin que se vea afectada por otros pluses.