El Ayuntamiento de Elche, a través de la concejalía de Medio Ambiente, ha anunciado la elaboración de una memoria técnica destinada a documentar y desarrollar la protección del oficio tradicional de palmerero, que fue reconocido como Bien de Interés Cultural (BIC) Inmaterial por la Ley de Protección y Promoción del Palmeral de Elche de 2021.
Este proyecto contará con una subvención municipal de 12.000 euros y la colaboración de la Asociación de Palmereros de Elche (APELX) y el Museo Escolar de Pusol. El concejal de Medio Ambiente y Palmeral, José Antonio Román, ha destacado la importancia de avanzar en el desarrollo de este reconocimiento cinco años después de la aprobación de la ley.
“No se trata únicamente de realizar un estudio, sino de disponer de una herramienta útil para conservar y transmitir el oficio de palmerero”, ha señalado Román.
La memoria se estructurará en varios ámbitos e incluirá la historia, el origen y la evolución del oficio, así como los conocimientos y técnicas que lo caracterizan, las herramientas tradicionales y testimonios de profesionales en activo y jubilados. También se abordarán las dificultades económicas, la falta de relevo generacional y los riesgos que amenazan la continuidad de estos saberes.
Para llevar a cabo este trabajo, se realizarán entrevistas y se recopilará documentación escrita y audiovisual que permita preservar y transmitir las prácticas tradicionales. Román ha enfatizado que “el objetivo es trasladar a las administraciones competentes las necesidades específicas del oficio para avanzar en su reconocimiento como profesión tradicional”.
El presidente de APELX, Antonio Brotons, ha manifestado que el proyecto permitirá concretar qué comprende el oficio y cómo debe transmitirse: “Es el principio de un gran proyecto que nos ilusiona a todos los palmereros y que lleva años pendiente”. Brotons también ha subrayado la necesidad de apostar por la formación y facilitar el relevo generacional.
Por su parte, el presidente del Museo Escolar de Pusol, Rafael Martínez, ha valorado la participación de la entidad en la elaboración del documento, destacando que “la memoria permitirá documentar de forma rigurosa un oficio ya reconocido como BIC Inmaterial, pero cuyo desarrollo necesita una base documental que concrete sus características y contribuya a su protección”.