La I Escuela Asturiana de Cooperación Feminista ha finalizado con un fuerte llamado a reforzar el apoyo político y financiero a las organizaciones de mujeres, considerado esencial para avanzar en igualdad y enfrentar el retroceso de derechos que sufren las mujeres en diversas partes del mundo.
La declaración final del encuentro, organizado por la Agencia Asturiana de Cooperación para el Desarrollo en colaboración con la Dirección General de Igualdad y la Coordinadora de ONGD del Principado de Asturias, advierte sobre el crecimiento de discursos antiderechos, la persecución de activistas y la disminución de la financiación destinada a promover la igualdad de género.
Las jornadas, tituladas Narrativas feministas para una cooperación transformadora, reunieron en Oviedo/Uviéu a expertas y defensoras de los derechos de las mujeres para reflexionar sobre los desafíos actuales en materia de igualdad, fortalecer alianzas contra discursos misóginos y reivindicar la cooperación feminista como herramienta de transformación social y defensa de los derechos humanos.
Las participantes, provenientes de organizaciones de mujeres del sur global y entidades de la cooperación asturiana, coincidieron en que los avances logrados en las últimas décadas no son irreversibles. Treinta años después de la Conferencia de Beijing, subrayan que los derechos de las mujeres aún no están plenamente consolidados y requieren una defensa activa frente a los retrocesos actuales.
La declaración también reconoce el papel crucial de las organizaciones de mujeres en la defensa de los derechos, enfatiza la necesidad de garantizar una financiación más estable y flexible para sus proyectos y agendas, y reclama una mayor protección para defensoras, activistas y lideresas.
Beatriz Coto, directora de la Agencia Asturiana de Cooperación, destacó que las conclusiones de la escuela reflejan la urgencia de fortalecer el apoyo a los movimientos de mujeres en un contexto internacional cada vez más complejo. “La cooperación internacional debe estar más cerca que nunca de las organizaciones que lideran la transformación social sobre el terreno”, afirmó.
Entre los principales retos identificados se encuentran el fortalecimiento de los servicios dirigidos a las mujeres, la mejora de los mecanismos de prevención y atención de las violencias de género y la defensa de los derechos sexuales y reproductivos.
Como resultado de este primer encuentro, las entidades participantes se han comprometido a consolidar la Escuela Asturiana de Cooperación Feminista como un espacio permanente de encuentro, formación e intercambio entre la cooperación asturiana y las organizaciones de mujeres del sur global. “Esta escuela es solo el inicio de un proceso que queremos mantener en el tiempo para seguir tejiendo alianzas, compartiendo conocimiento y construyendo respuestas comunes desde el feminismo y la cooperación”, añadió Coto.
“El manifiesto final convierte esta primera edición en el punto de partida de una red estable de colaboración entre Asturias y las organizaciones de mujeres del sur global, con el objetivo de impulsar una cooperación feminista más sólida en un contexto internacional marcado por el retroceso de derechos y el avance de los discursos reaccionarios”, concluyó la directora.