El Gobierno de La Rioja, a través de la Consejería de Industria, Innovación y Empleo, ha decidido apoyar el nuevo proyecto de ampliación de la empresa Avanzare, especializada en nanotecnología. Esta iniciativa forma parte del Plan de Fomento de Iniciativas Empresariales Tecnológicas, cuyo objetivo es revitalizar el tejido industrial de la región.
La ampliación de Avanzare contempla una inversión de 13,5 millones de euros en los próximos cinco años, lo que permitirá aumentar su capacidad de producción y fortalecer su apuesta por la investigación y el desarrollo (I+D). Además, se prevé la creación de 44 nuevos puestos de trabajo en los departamentos de producción, ventas y control de calidad.
Avanzare se posiciona como la mayor empresa de España en la fabricación de nanomateriales, con actividades centradas en la producción y comercialización de sensores y nanomateriales dirigidos a sectores como el agroalimentario, plástico y textil. Con esta expansión, la empresa busca dar un salto hacia la producción a gran escala, consolidando su enfoque inicial en la investigación.
El apoyo del Gobierno de La Rioja incluye subvenciones de la Agencia de Desarrollo Económico, un aval para préstamos y la participación de Ricari en el capital social de la empresa. Esta colaboración se enmarca dentro del III Plan Riojano de I+D+I (2008-2011), que identifica la nanotecnología como una tecnología estratégica para ofrecer soluciones innovadoras a las empresas de sectores tradicionales.
La Rioja se destaca como la primera comunidad autónoma con más empresas nanotecnológicas en España. El Gobierno regional ha implementado diversas iniciativas para fomentar el uso de la nanotecnología en diferentes sectores económicos, incluyendo proyectos piloto y programas de formación como el “Aula de Nano”.
La nanotecnología, que implica la manipulación de la materia a escala atómica y molecular, tiene aplicaciones en campos tan variados como la electrónica, la biomedicina y la energía. Se espera que el mercado internacional de nanomateriales alcance los 10.000 millones de dólares en 2012, impulsado por el creciente interés en sectores como la electrónica y la sanidad.