El sindicato LAB ha solicitado a Enerpac la retirada del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectaría a 43 trabajadores de la planta de Mallabia. En su lugar, LAB demanda la apertura de una mesa de negociación para explorar alternativas al cierre de la instalación.
A pesar de la intención de la empresa de despedir a los trabajadores, Enerpac ha manifestado que podría considerar una propuesta seria de un tercero. LAB propone estudiar todas las opciones para mantener la actividad, ya sea con Enerpac o mediante la venta de la planta a un comprador que garantice la continuidad del proyecto industrial.
En la primera reunión del periodo de consultas, celebrada recientemente, Enerpac rechazó retirar el ERE y confirmó su decisión de avanzar con el proceso. La empresa ha indicado que el cierre se debe a la deslocalización de la producción a otras plantas del grupo en Holanda y Madrid, y sostiene que ha explorado el mercado en busca de posibles compradores sin éxito. Sin embargo, no ha proporcionado información que acredite estas gestiones.
LAB ha exigido que se demuestre la búsqueda de compradores y que se aclare por qué el ERE debe implementarse de inmediato, sin dar más tiempo para encontrar una alternativa. Aunque Enerpac ha señalado que podría considerar una propuesta seria si aparece un tercero interesado durante el periodo de consultas, no se compromete a buscar activamente un comprador.
El sindicato critica la actitud de muchas multinacionales que, tras beneficiarse del trabajo de sus empleados, deciden cerrar plantas sin considerar el impacto en el empleo local. LAB también ha hecho un llamado al Gobierno Vasco, a la Diputación Foral de Bizkaia y al Ayuntamiento de Mallabia para que se involucren en la búsqueda de soluciones y utilicen todos los recursos disponibles para evitar el cierre y la pérdida de los 43 puestos de trabajo.
LAB sostiene que el cierre no debe considerarse inevitable y que es fundamental defender el futuro industrial de Mallabia.