El programa de Rutas Senderistas para Mayores de Castilla-La Mancha prevé superar los 45.000 participantes acumulados en 2026. Esta iniciativa ofrece a las personas mayores la oportunidad de practicar ejercicio físico, conocer el patrimonio natural y cultural de la región, y fomentar la convivencia.
La consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, participó recientemente en una de las rutas de otoño en Trillo, Guadalajara, donde se inscribieron 247 personas de distintos centros y asociaciones de mayores de la provincia. García Torijano destacó la importancia de estas actividades para promover el envejecimiento activo, que no solo implica ejercicio físico, sino también la participación en la vida social y el disfrute de nuevas experiencias.
El programa, gestionado por la Dirección General de Mayores, incluye este año un total de 30 rutas gratuitas distribuidas por las cinco provincias de Castilla-La Mancha, organizadas en dos fases. En la primera fase, que tuvo lugar entre abril y junio, se realizaron 13 rutas con la participación de 2.953 mayores. La segunda fase, en curso durante el otoño, comprende 17 rutas adicionales, con una previsión de participación cercana a las 7.000 personas.
Las rutas, diseñadas con recorridos de entre 7 y 10 kilómetros y sin grandes dificultades, están acompañadas por monitores y se complementan con visitas a espacios de interés histórico, cultural y natural. Aunque están dirigidas principalmente a usuarios de centros de mayores de la red regional, también participan centros municipales y asociaciones de diversas localidades.
Además de los beneficios físicos, las rutas fomentan la socialización, creando espacios de encuentro que ayudan a prevenir el aislamiento y la soledad no deseada entre los mayores. La jornada en Trillo se enmarca en una programación que combina salud, naturaleza, cultura y relaciones sociales, adaptándose a las características de los participantes y desarrollándose en diferentes entornos de Castilla-La Mancha.