El programa Aval Joven de la Junta de Extremadura ha beneficiado a 2.741 jóvenes desde su inicio, consolidándose como una herramienta clave para facilitar el acceso a la vivienda en la comunidad. Actualmente, cuenta con 1.811 operaciones en curso, que movilizan un volumen hipotecario de 164.682.685,40 euros.
Estas operaciones incluyen una garantía comprometida de 23.066.159,44 euros, de los cuales 23.001.993,81 euros corresponden a expedientes con elegibilidad acreditada. Además, el programa ha formalizado ya 813 operaciones, con una garantía ofrecida de 9.697.160,99 euros.
La iniciativa ha sido bien recibida, ya que está diseñada para ayudar a los jóvenes que, a pesar de tener capacidad económica para afrontar una hipoteca, enfrentan dificultades para reunir el ahorro inicial exigido por las entidades financieras. La edad media de los beneficiarios es de 30,07 años, con una hipoteca media de 90.935 euros y una garantía media de 12.737 euros.
Aval Joven está presente en 225 municipios extremeños, contribuyendo a fijar población y facilitar el acceso a la vivienda en toda la región. Este programa se desarrolla mediante un convenio de colaboración entre la Junta de Extremadura, a través de las consejerías de Hacienda y Administración Pública y de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, junto con Extremadura Avante y las entidades financieras adheridas.
La iniciativa responde a uno de los principales obstáculos que enfrentan los jóvenes para adquirir una vivienda. Aunque muchos tienen ingresos suficientes para asumir una hipoteca, carecen del ahorro necesario para la entrada exigida por los bancos.
Las entidades financieras suelen financiar hasta el 80 por ciento del valor de compra de una vivienda, lo que obliga a los compradores a aportar el 20 por ciento restante, además de los gastos asociados. Con Aval Joven, la Junta ofrece una garantía pública de hasta el 15 por ciento del valor del inmueble, permitiendo que la financiación hipotecaria alcance hasta el 95 por ciento del precio de compra o del valor de tasación, si este es inferior.
De este modo, los beneficiarios necesitan disponer de una cantidad significativamente menor de ahorro inicial para acceder a una vivienda en propiedad, favoreciendo su emancipación y la creación de nuevos proyectos de vida en la región.
Además, se prevé que la cobertura del programa se amplíe próximamente a jóvenes de hasta 40 años, familias numerosas y monoparentales, dirigidas a hogares que enfrentan mayores cargas económicas y que, pese a tener ingresos suficientes para asumir las cuotas mensuales de una hipoteca, encuentran dificultades para reunir los recursos necesarios para la aportación inicial.