Palencia se convertirá esta semana en una de las paradas del Spain Classic Raid, una prueba de regularidad histórica que reúne desde el pasado 17 de octubre a 170 equipos. Esta duodécima edición es la más multitudinaria de su historia y abarca un recorrido de más de 2.000 kilómetros entre Gijón y Zaragoza.
La cuarta etapa del raid tendrá su meta este martes 20 de octubre en el Paseo del Salón de la capital palentina, tras completar 235 kilómetros desde Ávila y atravesar también las provincias de Segovia y Valladolid. La llegada de la caravana de vehículos clásicos convertirá este emblemático espacio de la ciudad en un atractivo punto de encuentro para participantes, aficionados y visitantes.
Después de pasar la noche en Palencia y disfrutar de su patrimonio y gastronomía, la caravana volverá a reunirse el miércoles 21 de octubre junto a la Catedral de San Antolín. Desde este espectacular escenario, partirá la quinta etapa con destino a la Plaza Mayor de Soria.
El sábado 24 de octubre, la caravana alcanzará Zaragoza, tras atravesar enclaves tan reconocibles como las murallas de Ávila, la catedral de Palencia, el Camino de Santiago, el cementerio de Sad Hill, las Bardenas Reales o la Ciudadela de Jaca.
Este evento reúne vehículos fabricados en el siglo pasado que recorrerán 14 provincias y cinco comunidades autónomas por caminos de tierra y carreteras secundarias. La clave del raid no es la velocidad, sino mantener las medias fijadas por la organización, navegar con precisión y cuidar la mecánica durante más de 2.000 kilómetros repletos de caminos.
La lista de inscritos incluye 25 marcas y refleja la diversidad del parque clásico. Entre los 170 vehículos, destacan 16 unidades anteriores a 1980, siendo la más veterana un Jeep Willys Pick-up de 1956. Fiat estará representada por once coches, todos modelos Panda, mientras que Mercedes-Benz aportará quince unidades de ocho modelos diferentes. Toyota será la marca más numerosa, con 26 vehículos de cuatro modelos.
Más allá de la clasificación, el raid propone otra forma de conservar y disfrutar los automóviles históricos: sacarlos del garaje, afrontar polvo, barro, navegación y averías, y acercarlos al público en cada salida y llegada. La organización dispone de asistencia médica, mecánicos especializados y vehículos de apoyo durante todo el recorrido.