El Gobierno de Castilla-La Mancha ha puesto en valor la labor de las mujeres encajeras de la región, quienes han transmitido de generación en generación una técnica tradicional que se ha convertido en un símbolo de la artesanía local. Este reconocimiento tuvo lugar durante el primer ‘Encuentro Hermanamiento’ celebrado en Piedrabuena, donde se reunieron encajeras de diversas localidades como Luciana y Alcolea de Calatrava, así como de Los Pozuelos de Calatrava.
La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, asistió al evento, que reunió a cerca de medio centenar de encajeras, quienes llenaron uno de los pabellones deportivos del municipio con el característico sonido de los bolillos. Franco destacó que “son muchas las mujeres que a lo largo de los años han sido garantes de esta técnica” y que han aprendido el oficio de sus madres y abuelas, transmitiéndolo a sus hijas y nietas.
Durante su intervención, la consejera subrayó la importancia de estos encuentros para visibilizar el encaje de bolillos y compartir experiencias entre localidades. “Es un hilo conector que también construye una identidad común para muchas localidades”, afirmó. Además, resaltó que el encaje de bolillos “es mucho más que una artesanía o una técnica, es una tradición que vertebra socialmente nuestros pueblos”.
Franco agradeció a las encajeras su disposición para compartir su técnica y enseñarla a otros, enfatizando que “todo empieza aquí, en la vida de nuestros pueblos y en el mantenimiento de la artesanía a través de iniciativas como ésta, que son esenciales para mantener ese legado”.