El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha ha autorizado una convocatoria de 10,9 millones de euros destinada a la formación profesional en el ámbito laboral. Esta iniciativa permitirá desarrollar 1.150 cursos y beneficiará a más de 17.200 participantes, en su mayoría trabajadores en activo.
La consejera portavoz, Esther Padilla, destacó la importancia de que las políticas de empleo no solo se enfoquen en ayudar a encontrar trabajo, sino también en ofrecer oportunidades de mejora profesional a quienes ya están empleados. La formación está diseñada para actualizar conocimientos, adquirir nuevas competencias y facilitar la promoción profesional o el cambio de sector.
Según Padilla, la convocatoria financiará dos tipos de formación: acciones que permitan obtener certificados profesionales, reconocidos en toda España, y otras especialidades formativas que no necesariamente conducen a certificaciones, pero que son útiles para adquirir o actualizar habilidades.
Los cursos se organizarán en tres modalidades: aquellos que responden a necesidades específicas de distintos sectores económicos, los que proporcionan competencias útiles para diversas profesiones, y los destinados a completar la cualificación de personas que han adquirido competencias a través de su experiencia laboral.
Aunque la convocatoria está dirigida principalmente a personas ocupadas, hasta un 30% de las plazas podrán ser ocupadas por personas desempleadas. Para facilitar su acceso, se contemplan becas y ayudas que cubren gastos de transporte, manutención y conciliación familiar.
Además, el Consejo de Gobierno ha aprobado una aportación de cinco millones de euros al Instituto de Finanzas de Castilla-La Mancha para fortalecer el Fondo de Provisiones Técnicas de Aval, con el objetivo de facilitar el acceso al crédito para pequeñas y medianas empresas y autónomos de la región.