La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias está gestionando una ayuda destinada a la Asociación de Desarrollo Rural por la Conservación de los Castañeros de Tenerife (CONCASTEN). Esta iniciativa busca apoyar proyectos de recuperación de fincas y conservación del cultivo tradicional de castaños en la isla.
Durante una visita a la Finca Ecológica Alpet, en La Orotava, el consejero Narvay Quintero destacó la importancia de estas actuaciones para mantener las explotaciones agrícolas y combatir la avispilla del castaño mediante técnicas de control biológico.
Quintero, acompañado por el concejal de Agricultura y Ganadería de La Orotava, Alexis Pacheco, y el viceconsejero del Sector Primario, Eduardo García Cabello, recorrió la finca junto a los representantes de CONCASTEN, quienes expusieron los principales proyectos y necesidades del colectivo.
Entre las acciones de la asociación se encuentran la recuperación de terrenos abandonados, el mantenimiento de los castañares y la incorporación de cultivos complementarios para diversificar la producción y mejorar la rentabilidad de las explotaciones. Quintero subrayó que “la conservación de los castañares requiere la implicación de los propietarios y de las administraciones, pero también generar oportunidades para que las explotaciones sigan siendo productivas y rentables”.
El concejal Pacheco destacó que La Orotava cuenta con unas 250 hectáreas de castaños, siendo el municipio con mayor superficie dedicada a este cultivo. Además, el 75% de esta extensión se destina a la producción de castañas, mientras que el 25% restante se utiliza para fines artesanales.
Por su parte, Ismael Gutiérrez, presidente de CONCASTEN, explicó las iniciativas que la entidad impulsa, como la organización de cursos de poda, injerto y micología, así como el intercambio de conocimientos entre propietarios. La Finca Ecológica Alpet es un ejemplo de diversificación, combinando el mantenimiento de los castaños con otros cultivos y actividades agrícolas.
El Gobierno de Canarias también ha promovido trabajos de limpieza y recuperación de fincas en colaboración con otras administraciones, facilitando el mantenimiento en parcelas que llevaban años en abandono. Además, se están llevando a cabo programas de vigilancia y control biológico de la avispilla del castaño, que ha afectado a la producción en la región.
Desde 2015, se han intensificado las inspecciones y labores de seguimiento tras la detección de esta plaga en 2020, incluyendo sueltas experimentales de Torymus sinensis, un parasitoide que actúa como enemigo natural de la avispilla. Estas acciones continúan en las campañas de 2024, 2025 y 2026, con el objetivo de evaluar la evolución de la plaga y la eficacia del control biológico.