El Museo de América acoge desde hoy la propuesta ‘Hilos que bailan’, una obra de la reconocida Premio Nacional de las Artes Plásticas, Eva Lootz, que estará disponible hasta el 14 de marzo. Esta pieza audiovisual representa la culminación del proyecto ‘Memoria, tejidos, museos. Los barrios bajos de la atención’, lanzado por el Ministerio de Cultura en 2025.
El proyecto se centra en la colaboración con artistas contemporáneas relacionadas con la producción textil, quienes han reinterpretado las colecciones de cinco museos estatales. Las intervenciones se han realizado en el Museo de América, el Museo del Traje y Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico, el Museo Nacional del Romanticismo, el Museo Nacional de Artes Decorativas y el Museo Arqueológico Nacional.
Comisariado por Selina Blasco y Patricia Molins, ‘Memoria, tejidos, museos’ cuestiona la separación tradicional entre cultura material y arte, reivindicando el textil como un medio de gran complejidad formal y conceptual. La obra de Lootz, en colaboración con el bailarín y bordador Kike García Gil y la artista Hildy Quintanilla, utiliza el hilo como punto de partida para explorar la interconexión entre tejido, imagen, cuerpo y danza.
Eva Lootz, quien ha investigado sobre lenguas en riesgo de desaparición en América Latina, se centra en los códigos lingüísticos de los tejidos precolombinos y su relación con la cultura andina autóctona. Su trabajo destaca la importancia del conocimiento manual y la historia del hilo, así como su vinculación con lo femenino y lo colectivo.
Con ‘Hilos que bailan’, el proyecto ‘Memoria, tejidos, museos’ completa un recorrido a través de las intervenciones artísticas que abordan la materialidad, la dimensión simbólica y la condición expresiva de lo textil.
Sobre Eva Lootz
Nacida en Viena en 1940, Eva Lootz se trasladó a España en los años 60, donde comenzó su carrera artística. Su primera exposición tuvo lugar en 1973 y desde entonces ha presentado su obra en diversas ciudades y ha recibido múltiples reconocimientos, incluyendo el Premio Nacional de las Artes Plásticas en 1994 y el Premio de Artes Plásticas de la Comunidad de Madrid en 2022.