Castilla-La Mancha ha discutido los desafíos del envejecimiento de la población y la necesidad de adaptar los cuidados y servicios durante el foro ‘Vivir más, vivir mejor: los retos de una sociedad longeva’, celebrado en el Centro Cultural San Clemente de Toledo.
La directora general de Mayores, Alba Rodríguez, participó en una mesa redonda junto a expertos y representantes de diversas organizaciones. Durante su intervención, destacó que el papel de las administraciones públicas debe centrarse en escuchar las necesidades de las personas mayores y ofrecer una variedad de servicios que respeten su autonomía.
Rodríguez recordó que una de cada cuatro personas en Castilla-La Mancha tiene más de 60 años y enfatizó que es fundamental proporcionar un abanico amplio de servicios para que cada persona pueda acceder a los apoyos que necesite en cada etapa de su vida.
El foro también abordó la importancia de los servicios de proximidad, como la Ayuda a Domicilio y la Teleasistencia, que facilitan la permanencia de las personas mayores en su hogar. Se discutió la necesidad de prevenir la soledad no deseada y fomentar la participación social a través de centros de mayores y programas de envejecimiento activo.
La jornada reunió a representantes del ámbito académico, institucional y social para reflexionar sobre las necesidades de atención y acompañamiento de las personas mayores, así como la inclusión digital y la formación necesaria para mejorar su calidad de vida.